¿Porque te preocupas? – Hefzi-ba Palomino

¿Porque te preocupas?

por Hefzi-ba Palomino

question3Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, le gritaban: ¡Viva el Rey de los Judíos!

Marcos 15.17-18

Cuando medito en la pasión de Cristo, en cada acontecimiento, palabras y hechos históricos narrados en las sagradas escrituras, así como en los personajes de esa época y actuales, no puedo menos que admirar y agradecer a nuestro Salvador por su inmenso amor, por su obediencia y por el alto precio que tuvo que pagar por el rescate de la humanidad.

Es curioso pensar que hace mas de dos mil años y aun antes de la creación del mundo ya existíamos en la mente de Dios, ya había un diseño de cada uno de nosotros y un plan de salvación, el cual incluía el sacrificio y la resurrección de su amado primogénito, su segunda venida y toda la historia de la humanidad.

Que cada uno de los pasos de su pasión, fueron profetizados al pie de la letra por los profetas que lo antecedieron y cada detalle por insignificante que parezca, tenia y sigue teniendo un significado único y perfecto que encaja en nuestra existencia ayer, hoy y siempre.

Ciertamente llevó el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre el, y por sus llagas fuimos nosotros curados. Isaías 53.4-5

La cruz encierra todo el significado de su sacrificio, la muerte de nuestro viejo hombre, pero también la nueva vida en Cristo. La tumba vacía, representa la victoria sobre la muerte. Su sangre el precio que pagó por nuestro rescate. Y la nueva vida, libertad total: de la esclavitud del pecado y de toda clase de yugo sobre nuestra vida, libertad de toda atadura.

Su paz, el sello en nuestros corazones, libertad de preocupaciones, confianza, libertad de todo temor y el Espíritu Santo, las arras o garantía de nuestra Salvación.

Sin embargo, todavía existen personas que insisten en cargar con la pesada carga del pasado; en no abandonar sus preocupaciones; no han aprendido a esperar y a confiar en El plenamente, a soltar la carga, entregársela a Jesús y a descansar en El.

Nuestra mente es comparable a un frondoso árbol, donde pueden posar miles de pensamientos cada día, como pájaros posan en un árbol; pero cuando permitimos que las preocupaciones hagan nido y se queden allí, nos hacemos daño y no honramos el sacrificio de Cristo en la cruz, ni tenemos fe; cada una es como una espina clavada en el corazón y en la cabeza y la forma de librarse de esa corona de espinas es entender que Jesús ya llevó una dolorosa corona de espinas en su cabeza que representa nuestras preocupaciones y no se quejó ni abrió su boca.

¿De Dios es el reino, el poder y la gloria, para que te preocupas? Déjale a El, el control, entrégale tus cargas, tus angustias, preocupaciones, tu familia, tu trabajo, ese deseo que no se te cumple, acaso decimos a Dios: Hágase tu voluntad, pero ¿déjame también hacer la mía? Cuando no soltamos el control en las manos de Dios, lo atamos a El, de manos y pies, como cuando fue apresado y no lo dejamos que actúe y que en verdad se haga “su voluntad” y no la nuestra.

Gracias a Dios nuestro padre celestial y padre de nuestro Señor Jesucristo y a su sacrificio, ahora podemos vivir cada día en victoria, sanos, sin miedo, gozosos, confiados en El y seguros y no vale la pena cargar con una corona de espinas en nuestras cabezas y castigar nuestra paz por una seguridad que ya esta en las manos de nuestro amado Salvador.

Y que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento
Guarde tu mente y tu corazón en Cristo Jesús.
Filipenses 4:7

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Escrito para www.devocionaldiario.com

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