Marca Marta® – Rene Pleitez

MARCA MARTA®

por Rene Pleitez

«Martha, Martha, afanada y turbada estas en muchas cosas», le dijo Jesucristo a Martha que se quejaba de que su hermana María no le ayudaba a preparar la comida que le había ofrecido a Jesús, su invitado especial…

Aprendí de mi pastor esta frase, muchos cristianos somos marca MARTA®.

Muchos personajes famosos les pagan por utilizar una marca de ropa o de calzado, en especial los deportistas, y las personas reconocen esas marcas por quienes la lucen y en otras ocasiones las personas son reconocidas por la marca que usan: “Mira, allá va fulanito con zapatos… y mencionan la marca de los zapatos”

Pues muchos cristianos somos conocidos por revestirnos en ocasiones del afán, somos tan famosos por que todo el mundo sabe que nos afanamos por el diario vivir, nos ven de un lado para otro, en ocasiones hasta molestos por el mismo afán.

En la biblia la experiencia del afán la encontramos en Marta, hermana de María, que ella se dedicaba a los quehaceres del hogar para atender a su invitado especial JESUS DE NAZARETH, mas no sabía que por estar en la cocina no aprovechaba la visita que ella con tanto afán quería atender.

Jesús no llegó a casa de Marta y María para que lo atendieran, Él vino a servir y no a ser servido, Él llegó con la intensión de que sus amigas pudieran escuchar sus consejos y hablar del reino de Dios.

Marta enojada, me imagino, llama a María, su hermana y la confronta que deje de estar sentada y que mejor le ayude a poner la mesa… mas Jesús le dice la frase conocida por todos nosotros: “Marta, Marta Afanada y Turbada estás…”

Que tus privilegios en la iglesia no te aparten de la bendición de escuchar al Maestro a través de una prédica, que los quehaceres diarios puedan ser de más provechosos cuando estas con Jesús.

Cuando estas afanado pierdes la visión y te olvidas de los mas importante, que es ESTAR EN LA PRESENCIA DE DIOS, Él desea que le sirvas de todo corazón pero prefiere que lo hagas después de haber atendido su palabra y haberte llenado de su amor, cada día dedícale tiempo al Señor en oración, lectura y consagración para que luego puedas hacer su obra con todas tus fuerzas y con toda tu alma.

Te quiero contar una experiencia que personalmente pasé con el afán:

En la iglesia estamos reconstruyendo el templo ya que se avecina el invierno y debíamos de cambiar el techo de la misma, por lo que como ministerio juvenil nos propusimos reunir una cantidad de dinero para una fecha determinada, pues la cuestión es que a la mitad del plazo establecido no veía que obtuviera las ganancias suficientes como para llegar a la meta, y me afané y después no hallaba que hacer para obtener los fondos, al final me rendí y no realicé la actividad de venta de sorbete porque iba a ganar poco y yo decía que era más el desgaste físico que lo que íbamos a sacar de ganancia.

¿Qué me pasó? Me afané e intenté hacer las cosas como yo creí que lo debía de hacer, perdí la visión y no logré los objetivos del ministerio.

Por afanarme me estanqué pero salí de esa situación y al final hice una actividad que Dios me iluminó y saqué mucha más ganancia de la que nos habíamos propuesto.

No te afanes y lograras mucho más porque tendrás la visión fresca y con la ayuda de Dios saldrás adelante.

Muchas bendiciones en tu ministerio

Escrito para www.devocionaldiario.com

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