Quiero ser como tú – Blanca Rosa Valles Beltrán

QUIERO SER COMO TÚ

por Blanca Rosa Valles Beltrán

mujer-en-la-radioUn radioescucha mandó un mensaje a la radio y me dijo: “Hermana: “Quiero ser como usted. Dígame. ¿Cómo le hago? Yo solo soy Ulises. ¡Dios la bendiga!”. Sentí escalofríos y temor por la responsabilidad tan grande de los que tenemos contacto con público o gente que lee, oye y observa lo que decimos de manera verbal o escrita, pero en ese momento vino a mente esa inquietud que hay en algunos que aun no encuentran su verdadera identidad de hijos de Dios y que ven en otros las cualidades que quisieran tener o el prototipo de como quisieran que los vieran.

Si eres mujer, ves la televisión, revistas o cine, quizá quisieras ser como algún artista de telenovela, protagonista de película, cantante de moda o conductora de programa, tener el cuerpo de alguna modelo de Victoria Secrets y la simpatía de Miley Cirus; si eres hombre, quizá quisieras ser tan popular como algún político que ves en las noticias, tener la musculatura y popularidad de personaje cinematográfico o quizá la elocuencia de quien consideras un buen orador y que las chicas te consideren guapo o atractivo, todo lo anterior a partir de una imagen que ves en otros. También hay quienes, se encuentran a un cristiano y lo ven radiante, diferente y le pregunta y comentan: ¿Qué te has hecho? “Te ves muy bien, en paz. Yo quiero ser como tú”.

Al respecto, te quiero decir que si sos cristiano es obvio que te ven radiante, porque la diferencia con los no cristianos es que reconoces tu origen, te sabes príncipe o princesa, porque asumes esa relación filial con el Padre, con el Rey de Reyes y como su hijo sabes los privilegios que tienes cuando eres obediente.

Sin embargo, si no sos cristiano, debes saber que el único modelo a seguir es Cristo pues él es el Señor para gloria de Dios Padre (Filipenses 2,11), es el camino que conduce al Padre, la verdad y la vida (Juan 14,6), así es, que solo en la medida que ese otro que quieres imitar se parezca a Jesús valdrá la pena querer ser como él; por tanto, la premisa mayor es Cristo, de la cual debes partir como modelo a seguir, como patrón de conducta; muchos jóvenes eluden querer ser como Jesús porque les parece mucho o bien se les hace triste tener que morir por otro; sin embargo, te invito a que tengas intimidad con él y veras que es un DIOS VIVO que de manera humilde y amorosa se hizo hombre, que no tienes que ser literalmente crucificado para parecerte a él, sino que lo que tienes que poner en la cruz son tus defectos de carácter, tu egoísmo, soberbia, mentira, etc. Pero que una vez que lo imites serás mucho más atractivo que cualquier artista o modelo encumbrado, pues serás un hombre o mujer sereno, ecuánime, radiante y con luz que todos querrán estar cerca de él o ella, siempre para gloria del Padre, pues es él quien hablará por tu boca, quien verá por tus ojos y quien cuidará de ti y guiará tus pasos.

Por otra parte, no se trata de evitar imitar a algún ser humano, pues Pablo esclareció “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11,1), encontrarás en tu diario caminar a otros, que irradian luz y al ser la luz de Dios, son ejemplo a seguir, pues ellos establecen el Reino de Dios en la tierra al vivir acorde a su voluntad y con ello ser sus discípulos, por tanto, busca parecerte a otros, trata de ser como ellos, siempre y cuando estés cierto que la piedra angular de sus vidas es el Señor, pero de manera principal ve a Jesús, conócelo para que sepas quien es y cómo parecerte a él, entonces tú también harás maravillas, irradiarías paz y querrán ser cómo tú, por lo que habrás de explicarles que ya no eres tú sino Dios que habita en ti.

Escrito para www.devocionaldiario.com

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