¡No me niegues otra vez! – Naty Cardozo

¡No me niegues otra vez!

Déjame una vez más remontarme a la historia, aquella que nos permite entender los sucesos del presente y que nos permiten conocerlos, para que de alguna manera no cometamos esos mismos errores, si es que así pasaron.

Y  teniendo en cuenta esto,  hay un libro precioso que está lleno de historias, y cada una de ellas con un mensaje que servirá para que pongamos luz en nuestra vida, y mirando aquello que paso, hoy, lo podamos considerar para poder cambiar y/o corregir nuestro presente.

Cuenta la historia de un hombre llamado Pedro, este era discípulo de Jesús.

Pedro se caracterizaba por ser un hombre emprendedor, efusivo en sus palabras, impulsivo, y prometedor, y un gran siervo para el trabajo que El Señor le encomendaba.

Pedro seguía  a Jesús en todo. Pero hubo un momento donde parece que el tiempo se detiene y el Maestro se para frente a él, y le hace las pregunta que quedara en el resto de su memoria para siempre: –Pedro, ¿me amas?

Ufff! Pienso en estas palabras y no dejo de imaginar la cara de Pedro, los pensamientos que pasarían por su cabeza (porque me pregunta esto, estoy en todo, siempre presente, siempre valiente, siempre…) un Pedro desconcertado.

¡Señor, claro que te amo!, respondió Pedro. Pero esta pregunta el Señor se la hará dos veces mas, donde Pedro, mirando fijamente a su Maestro, a su Salvador, entendía a que se refería con su pregunta.- Señor, tú sabes todas las cosas.

Poco tiempo después quien había dicho a Jesús que lo amaba, y que seguiría, niega conocerlo, y saber quién es. El  gallo canta, Pedro recuerda, Jesús muere.

¡No dejo de pensar en este momento! ¡Qué fuerte! ¡Como hubiera sido estar frente al maestro, prometerle delante de sus ojos y luego negarle!

Pero no nos vayamos tan lejos, miremos el hoy, tu presente, mi presente.

¿Acaso una vez no has prometido seguirle? ¿Cuántas veces el Señor ha escuchado de tus labios: Jesús te amo?, ¿cuántas? Seguro muchas.

Pero has decidido toma otro camino, y ese amor que decías proclamar, hoy lo tienes olvidado, negado.

Pedro negó a Jesús, su Salvador. ¿Y no lo negamos nosotros también?

¡Con nuestras actitudes, con nuestros desenfrenos, con la falta de respeto hacia nuestro padres, autoridades, hermanos!

Mira, yo también he negado muchas veces a Jesús, a quien me dio la vida, a quien se entrego por mí.

Pero su amor por mi es tan grande que ¡como hago para seguir negándolo!

Es tan hermoso y grande su amor, es  tan profunda su misericordia ¡su mirada cala hondo dentro de nuestras vidas y no podemos seguir negándole!

Seguramente este año no ha sido fácil para ti, para mí tampoco lo fue. Seguramente  en tus decisiones te has olvidado a quien seguías, a quien le prometiste tu vida y lo has negado, con tus actitudes, tu habla, tu respuesta, con tu vida. Pero quiero decirte una cosa: ¡El aun está ahí! Esperando que gires tu rostro para darte una vez más el abrazo de bienvenida.

Luego de un tiempo, vemos a un Pedro distinto, un Pedro que hablaba con denuedo de su Señor. Iba de cuidad en cuidad, declarando, proclamando las buenas nuevas y seguramente recordado dentro de  él  lo que había pasado en su vida y cambiando su futuro, devolviendo con pasión y verdadero amor todo lo que Jesús había hecho por él.

¡Tú también puedes ser como Pedro, puedes cambiar el transcurso de tu vida!

Hoy puedes dejar de negar a quien un día te escogió, te llamo Nación Santa, te puso nombre, te llamo mío, mía. Hoy puedes tomar tu vida y entregársela a Él, y como Pedro hacer un giro total, donde la negación ya no existe, donde la pasión y su amor son sinceros y en donde su deseo se hace realidad, ¡seguir a su maestro hasta el final!

Jesús camina hoy contigo, y su pregunta será clara: ¿me amas?

Que puedas de corazón dar una afirmativa respuesta, y no negar con tu vida a quien te ama y entrego su vida a pesar de saber q lo negarías.

¡No lo niegues esta vez!

Autora: Naty  Cardozo

Escrito originalmente para www.devocionaldiario.com

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