Las bendiciones y maldiciones son reales – Hefzi-ba Palomino

LAS BENDICIONES Y MALDICIONES SON REALES.

¿Que quieres para tu vida?

 

He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: La bendición, si oyeres los mandamientos que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyeres los mandamientos de Jehová vuestro Dios,  y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

Deuteronomio 11:26-28

 La razón de este devocional es que últimamente me he puesto a pensar en lo que todo el mundo hace, incluyendo los cristianos,  para prosperar, buscar mejores oportunidades, ganar más dinero y hasta rebuscarse con negocios raros, con la esperanza de que al tener mas dinero, van a ser mas felices, a ganar mas respeto de sus semejantes o simplemente compensar y tener todo aquello que antes no ha podido tener;  sin embargo, es triste saber que aun la gente mas rica, es la que tiene mayores problemas, a veces mala salud y hasta son los mas infelices, sin contar con que la ambición del dinero, es que como tener una sed que nunca puede saciarse, entre mas se tiene, mas se quiere y siempre se quiere mas, nunca se esta satisfecho, pues el dinero y la riqueza no puede llenar el vacío que siente nuestra alma al estar separada de Dios y también se compara con mucho trabajar y esforzarse y echar en saco roto todo nuestro sudor y sacrificio, sin que nunca se vean los resultados a tal esfuerzo,  la mayoría de personas trabaja y trabaja para sobrevivir, pagar deudas y hacer rico a otros, pero son incapaces de hacerse ricos ellos mismos; porque la clave del dinero no es tanto “como o cuanto se gana” sino, “como o en que se gasta”. Solo piénsalo……como entra el dinero a tu cuenta personal y como sale…..

Pero lo más interesante de este asunto es que es la Bendición De Dios, la que enriquece y no añade tristeza con ella…es decir que si Dios nos bendice, verdaderamente seremos prosperados y además tendremos la paz y la seguridad de que esa riqueza no traerá tristeza, dolor, maldición, desasosiego, etc. Porque de Dios proviene todo bien perfecto y Él lo da a sus hijos, como premio, en forma de bendición no solo para el o ella, sino para todos los suyos.

Bendición es tener un trabajo honesto y  constante con el que podamos sostenernos y sostener a nuestra familia.

Bendición es tener salud y energía para disfrutar cada día que Dios nos regala.

Bendición es ver crecer y prosperar a nuestros hijos.

Bendición es guiar a nuestros hijos por el Camino, La Verdad y La Vida, que es Jesucristo.

Bendición es que todo lo que hagamos prospere y Dios bendiga la obra de nuestras manos.

Bendición es que nuestros enemigos huyan de nosotros.

Bendición es que salgamos y volvamos sanos y salvos cada día a nuestro hogar, en medio de un mundo rodeado de peligros.

Bendición es que Dios cuide a nuestros seres queridos, padres, hijos, esposos y esposas, como de nosotros mismos cada día.

Bendición es que podamos disfrutar de libertad, de paz, de gozo, de sana diversión, de la Iglesia, de la predica, del conocimiento de Dios y que tengamos la esperanza de que somos salvos y que Jesús esta con nosotros hasta el fin.

Bendición es que tengamos un techo y una camita donde descansar de los afanes diarios; alimento y abrigo o vestido  para nuestros cuerpos.

Bendición es que tengamos tiempo para pensar en otros que son menos favorecidos y que nos gocemos en el servicio al Señor, solo por el placer de hacerlo, sin esperar una compensación económica por lo que hacemos.

Bendición es tener larga vida en buena salud y honrar a sus padres.

Y así sucesivamente podría seguir enumerando bendiciones, pero creo que lo que esta faltando aquí es que nos sentemos un momento a meditar en como esas bendiciones nos alcancen a nosotros y no que tengamos nosotros  perseguirlas a ellas.

Porque las bendiciones son una promesa de Dios para todos sus hijos y la única condición para que sean realidad, es La Obediencia. Si, obedecer a Dios, en su Voluntad, a sus mandamientos, a su Palabra y para poder obedecer tenemos la mejor guía, el mejor amigo, el mejor aliado, el único. Incondicional e incomparable Dios mismo, manifestado en Su Espíritu Santo; el Consolador, el amigo, el puente y la conexión que tenemos para que Jesús este con nosotros hasta el fin, para hallar perdón, para pedir sabiduría, para convencernos de pecado y de juicio, para acercarnos al Padre a través de Jesús, para darnos fortaleza y ayudaros a escudriñar la Palabra, para mostrarnos el camino y de su mano, aprendamos a obedecer y a hacer la voluntad de Dios, y si hacemos esto, Dios bendecirá nuestra vida y entonces si todo lo que hagamos prosperara.

Quiero que sepas que El Espíritu Santo siempre esta con nosotros para que hagamos lo correcto conforme a la voluntad de Dios, lo demás, vendrá por añadidura; y de la misma manera que la naturaleza no hace ningún esfuerzo para producir sus frutos, nosotros solo tenemos que obedecer y las bendiciones vendrán por añadidura.

Pero las maldiciones son reales también y la peor de todas es la rebeldía contra Dios, es ir en pos de dioses ajenos, es que Jesús no este entronado en nuestro corazón y que en su lugar tengamos ídolos como el dinero, la ambición, lideres o personas a quien amemos mas que a nuestro Dios. El quiere lo mejor para cada uno de sus hijos y por tanto, su anhelo es que seamos hijos obedientes para poder bendecirnos.

La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella. El hacer maldad es como una diversión al insensato;  Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.

Proverbios 10: 22-23

Autora: Hefzi-ba Palomino

Escrito para www.devocionaldiario.com

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