El Sentimiento de Culpa – Enrique Monterroza

El Sentimiento de Culpa

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“Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones”.

Hebreos 10:17

Sin lugar a dudas Dios es grande en Misericordia hacia nuestra vida, cada día podemos experimentar como sin merecerlo Dios nos da vida y muchas bendiciones, y es que El es único y no nos da el pago que merecemos por nuestras acciones, sino el que no merecemos.

Pero, ¿Cuántos de nosotros nos hemos sentido mal con Dios luego de fallarle?, quizá dijiste algo que no tenias que decir, quizá hiciste algo que no tenias que hacer, quizá actuaste de una forma en la cual no tenias que actuar o te dejaste llevar por tus bajos instintos pecaminosos y concretaste el pecado.

Y es que en el momento de llevar a cabo esa acción que sabemos que va a desagradar a Dios, no pensamos en ello y si lo pensamos en ese mismo momento no le damos la importancia que se merece, sino que dejados llevar por nuestra concupiscencia (deseos) damos al luz al pecado. (Santiago 1:14, 15)

Pero luego de concretar el pecado viene el Espíritu Santo que está dentro de ti y te redarguye, te hace sentir que lo que hiciste no era lo correcto. Y es que en el momento de llevarlo a cabo no te importo nada, pero luego con cabeza más fría y meditando o reflexionando correctamente, sabes que lo que hiciste no era lo correcto.

Es allí en donde aparece el sentimiento de culpa, aquel que nos lleva a darnos cuenta que estamos actuando de una forma deshonrosa delante de Dios, que no estamos valorando todo lo que Él ha hecho por nosotros o todo aquello que nos ha dado, y es que sin duda le estamos pagando mal al que nos ha dado TODO.

En esos momentos de reflexión es cuando tienes dos caminos a escoger que son: Hacerte el disimulado con un arrepentimiento engañoso o Arrepentirte genuinamente.

Muchos de nosotros hemos sido de los que nos hemos arrepentido de mentiras, queremos hacer creer a Dios que estamos arrepentidos de aquello que hicimos, pero dentro de nuestro corazón está la intención de volverlo a hacer. Eso no es un arrepentimiento genuino, no nos engañemos, Dios no puede ser burlado. (Gálatas 6:7)

Por otra parte esta aquel arrepentimiento genuino que nos lleva a ser conscientes del error que hemos cometido y con un corazón sincero pedirle perdón al Señor y prometer intentar no volverlo a hacer. Y es que cuando realmente decidimos en no volver a caer en lo mismo, se que Dios nos puede dar la voluntad y la determinación de no hacerlo, pues El nos ha dotado de dominio propio. (2 Timoteo 1:7)

Y es que si tu realmente eres un hijo de Dios que ama al Señor no solo de labios sino que quieres demostrarlo con acciones, decidirás parar de una vez por todas aquello que te está causando un sentimiento de culpa recurrente.

Sé que hay cosas en nuestras vidas que se están convirtiendo en una adicción, aquello que sabemos que nos costara mucho dejar de hacer, pero que conscientemente sabemos que no es del agrado del Señor, pero cada uno de nosotros somos libres de decidir si queremos agradar a Dios o dejarnos llevar y arrastrar por el pecado.

La voluntad de Dios para nuestra vida es que no estemos sufriendo por la culpa del pecado, El quiere hacernos libre de eso, El quiere que comprendamos que cuando pedimos perdón genuinamente El nos perdona instantáneamente, no hay que darle vuelta al asunto, así es Dios de hermoso, así es Dios de Misericordioso, el enemigo querrá minar tu mente con cientos de pensamientos de culpa que lo único que querrán hacer es alejarte cada día más del Señor, pero Dios quiere que comprendamos que en El TODO lo podemos y por ello necesitamos rendirnos a Él y aceptar su perdón para nuestras vidas.

Si hasta el momento has estado llevando una vida inconstante, en donde has dado lugar a que el pecado se apodere de ti, este es buen día en donde puedes renunciar a eso que te está causando culpa, Dios puede ayudarte a superar cualquier cosa que creas que te será difícil, con su ayuda las cosas son más fáciles.

Es hora de arrepentirnos genuinamente, de corazón sincero y transparente delante del Señor, porque El está dispuesto a perdonarnos y a olvidarse de esos episodios vergonzosos en los que hemos caído. Si Dios te perdona, no hay nadie que te pueda acusar, ni tú mismo, ¡Acepta hoy su perdón!

Hoy Dios quiere restaurar su relación personal contigo, El no quiere que te sigas culpando de algo que El ya te perdono, es momento de levantar la cabeza en alto, porque el enemigo te ha querido humillar, mas Dios con sus hermosas manos, toca tu barbilla y levanta tu cabeza y te dice: “Tus pecados te son perdonados, ve y no peques mas”. (San Juan 8:11)

Y es que así es Dios de hermoso, y es que así es Dios de misericordioso y perdonador. Ya no permitas que el enemigo te siga destruyendo a base de culpa, recibe el perdón de Dios hoy y comienza a vivir una vida que realmente lo agrade.

¡Dios te hace libre hoy, si tan solo te arrepientes genuinamente!

Autor: Enrique Monterroza

Para www.enriquemonterroza.comwww.devocionaldiario.comwww.destellodesugloria.org

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