Archivos en la Categoria: Hermano Pablo
ESTOY MURIENDO DE SIDA
por el Hermano Pablo
Era abril en el Parque Central de Nueva York, el inmenso pulmón refrescante de la gigantesca urbe. Y una vez más las ruedas del tiempo trajeron la verde y …
ESTAS MANOS ME SALVARON LA VIDA
por el Hermano Pablo
Era un viejo edificio de apartamentos en la ciudad de Nueva York. El ascensor era tan viejo como el edificio. Rebeca Rosario, al dejar a sus tres …
UNA CITA FINAL
por el Hermano Pablo
Lleno de angustia y tristeza, pero sereno, el joven subió a su auto. Tenía una cita urgente. A las seis de la tarde, en la glorieta de la Fuente de …
CONTRA TODAS LAS PROBABILIDADES
por el Hermano Pablo
Ella había emigrado de Irlanda a los Estados Unidos hacía dos semanas; él, hacía sólo una. Ambos, por separado y sin conocerse, habían sido invitados a vivir con parientes.
Los …
PRISIÓN A TODO LUJO
por el Hermano Pablo
El apartamento fue especialmente diseñado. Un arquitecto elaboró los planos: dos cuartos bien amplios, dos compartimientos para vestirse, un baño completo instalado a todo lujo y un balcón que …
UNA CARRERA SIN SENTIDO
por el Hermano Pablo
El joven, de veintidós años de edad, subió a un auto robado, un Chevrolet de ocho cilindros, que encontró en Coalinga, California. Lo puso en marcha y se lanzó …
PLAGA UNIVERSAL DE DIVORCIOS
por el Hermano Pablo
Vladimir y Ntieska, perdidamente enamorados, se dieron mutuamente el «sí» en un juzgado de Moscú. Antoine y Michelle, perdidamente enamorados, se dieron mutuamente el «sí» ante un juez en …
ERROR HUMANO, DESCUIDO Y NIEBLA
por el Hermano Pablo
Uno era un Boeing 727 de Iberia. El otro era un DC-9 de Aviaco. Ambos estaban cargados de pasajeros, y ambos corrían por la misma pista. Era la …
AHORA TE TOCA EL TURNO A TI, CUATE
por el Hermano Pablo
«Ahora te toca el turno a ti, cuate.» La frase, trivial y amistosa, la expresó así, desaprensivamente y entre risas. Y tanto José Hernández Rodríguez, …
NO SOPORTAR EL DESPRESTIGIO
por el Hermano Pablo
Durante casi todo un mes el hombre llevó en el bolsillo una cajita de lata que contenía tres pastillas. Al preguntársele para qué las tenía, respondía: «Para el dolor …


